En la guerra ruso-ucraniana, Estados Unidos ejerció la mayor influencia en la determinación de las líneas de alto el fuego, si bien Rusia, Europa Occidental y China también fueron factores importantes. Teóricamente, existían tres líneas de alto el fuego. La primera era la frontera geográfica a lo largo del río Dniéper y la costa del Mar Negro, que también podía definirse como la frontera occidental del campo de batalla. La segunda era la frontera administrativa completa de las regiones de Lugansk y Donetsk, que también servía como frontera oriental de la guerra. El tercer conjunto de líneas de alto el fuego consistía en arcos arbitrarios trazados a través de una vasta área entre la línea fronteriza occidental L1 y la línea fronteriza oriental L2. Si Estados Unidos busca resultados limitados en esta guerra ruso-ucraniana y no desea involucrar directamente a más países, tendrá la iniciativa suficiente para trazar una línea de alto el fuego estable en algún punto a lo largo de las líneas L1, L2 o incluso L3. Para Rusia, un alto el fuego a lo largo de las líneas L1 y L2 ofrece una perspectiva más segura en comparación con la incertidumbre de la línea L3. Ucrania no está dispuesta a aceptar la línea L1. Sin embargo, Ucrania no tiene voz ni voto en la continuación de la guerra ni en el alto el fuego. La posibilidad de la línea L1 persiste porque no perjudicaría los intereses estratégicos de Estados Unidos. La razón principal por la que persiste la posibilidad de la línea L2 es la abrumadora ventaja estadounidense en territorio ucraniano. La segunda razón importante es que un alto el fuego a lo largo de la línea L2 no supondría una gran derrota política para Rusia. La tercera razón importante es que China apoyaría esta línea.