El concepto de imperio y sus elementos constitutivos
Los imperios son el motor de los sistemas políticos regionales e incluso globales. El sistema imperial no surge de una elección marcada por sesgos emocionales, sino que se basa en una enorme disparidad de poder subyacente, en la que la potencia central (es decir, el propio imperio) supera con creces a las potencias de su entorno. Se trata de un sistema político que surge inevitablemente de dicha disparidad. La formación de un imperio se ve influida por una serie de factores, entre los que se incluyen la productividad primaria total de la tierra, el coste de mantener el equilibrio demográfico, la creatividad humana y la capacidad de movilización económica.
