El concepto de imperio y sus elementos constitutivos
El concepto de imperio y sus elementos constitutivos
El imperio es la fuerza motriz del orden político en el ámbito de su influencia (ya sea regional o incluso global). El establecimiento o la aparición del orden imperial depende de si el centro de poder (el propio imperio) posee una «diferencia de potencia global (Potentium)» que supere notablemente a las potencias circundantes. El orden imperial no es el resultado de emociones o preferencias, sino un orden político inevitable que se establece en función de la diferencia de «potencia global». Intuitivamente, el establecimiento de un imperio depende del esfuerzo incansable de generaciones y generaciones de ciudadanos y héroes nacionales. Sin embargo, al examinar desde una perspectiva filosófica los elementos que conforman el imperio, se descubre que hay numerosos factores que ejercen una influencia sustancial sobre él. Entre ellos, la «productividad primaria de la Tierra» y el coste de «la homeostasis humana» constituyen la «parte constante de la riqueza regional de la humanidad». La «creatividad humana», por su parte, representa la «parte variable de la riqueza humana». Al mismo tiempo, la «Economancy» (capacidad de convocatoria económica) encarna la capacidad de la humanidad para utilizar la riqueza y mejorar la capacidad militar global.
Al igual que la competencia y la guerra por los mejores nichos ecológicos en la biosfera terrestre nunca cesan, los desafíos y la represión, el declive y el auge del orden imperial tampoco tienen fin. Los imperios siguen constantemente un proceso cíclico: los ciclos de preparación, auge, mantenimiento, declive y desintegración se alternan continuamente entre los distintos imperios.
El concepto de imperio y sus elementos constitutivos
Zona de desarrollo imperial
Diferencial de potencial de competitividad global (Potentium)
Riqueza regional constante y riqueza variable
Sistema social y Economancy
